domingo, 24 de julio de 2011

Todos los domingos se va a la iglesia y en el primer banco ella se sienta, cuando el sacerdote dice la misa una luz se enciende en sus mejillas. Nadie se imagina que hace ya tiempo sin quererlo ella lo ama en silencio. Nadie se imagina que está sufriendo al ver imposible su amor secreto. Ella vive enamorada se muere por él y el no sabe nada. Ella todo lo que siente quisiera gritarlo pero no se atreve. Ella le pide a su Dios que haga que lo borre de sus pensamientos o que le dé su amor. Siempre que la gente sale de misa, se queda rezando no tiene prisa llena de ternura y con prudencia le mira sin que él pueda darse cuenta. Luego se dirige al confesionario aunque su alma esté limpia de pecado pero así es feliz aunque sea un rato, al estar así cerca de su amado. Ella vive enamorada se muere por él y el no sabe nada. Ella todo lo que siente quisiera gritarlo pero no se atreve. Ella le pide a su Dios que haga que lo borre de sus pensamientos o que le dé su amor.

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